Cada noticia generada por la marca TOUS compone el mundo del periodismo

Antes el periodismo y ahora las redes sociales son quienes nos mantienen al tanto de cada una de las primicias que suceden en la vida de la reconocida familia Tous y de su marca de jóias Tous, sino que además el cine también los ha adoptado como parte de él debido a la celebración del arribo a su primer siglo de vida mediante la creación de un documental cuyo nombre es: Oso.

Esta es una película cuyo estreno se llevó a cabo el pasado mes de septiembre en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián: El documental narra la historia de esta emblemática pieza, que se ha convertido en el icono inconfundible de la marca.

Oso nos conduce a través de la historia de una compañía, de una familia y de una joya mediante un largometraje que dura 75 minutos, donde se presenta la historia de Tous desde sus orígenes con momentos inéditos donde ni el periodismo llegó a capturar al padre de Salvador Tous quien comenzó como aprendiz de relojero, hasta que la marca se convirtió en una empresa de carácter mundial y que en la actualidad cuenta con más de 4.000 empleados en 750 puntos y con presencia en 56 países.

Oso nos acerca a la tradición y la creatividad establecida por una marca, que encontró su punto de inflexión en 1985 gracias a una pieza con la que se ha llegado a democratizar el mundo de la joyería. Oso es un símbolo, y no solo de Tous, sino de toda una generación que ha crecido acompañada de sus pulseras, anillos y colgantes. 

Milán, fue ese punto de partida

Gracias a algún reportaje o nota hemos llegado a conocer que Rosa Oriol ha sido la gran artífice en lo que respecta al diseño de Oso. A través de sus líneas nos ha conducido por el diseño moderno con el que se ha representado uno de los valores destacados de la marca: la ternura.

Todo ocurrió a mediados de la década de los ochenta con un viaje que hizo la familia a Milán, Rosa se detuvo ante el escaparate que se encontraba en una juguetería para observar un oso de peluche por el que quedó cautivada al verse trasladada hasta su infancia donde evocó la nostalgia de ese tiempo de inocencia, ternura, juegos y seguridad. Con esa idea fija en su mente, le solicitó a sus joyeros que realizaran una pieza con la que fuese posible transmitir esa misma sensación. Nació el icónico de la marca: Oso.

Desde ese momento, Oso se ha encargado de cultivar tanto amantes como detractores, pues el Oso de Tous no solo es una joya. Oso es la muestra de ese gran trabajo que ha venido haciendo la marca, de la perseverancia y la adaptación de una familia que con el paso del tiempo nos ha compartido su historia para que también conmemoremos sus cien años de vida.